SYNC es el puente entre música e imagen. Dale a LumaDeck un pulso útil y el visual deja de correr al lado de la sesión: empieza a respirar con ella.

SYNC da al motor un beat interno al BPM que marques. Úsalo para entender qué hacen el beat y la energía sobre el visual, ensayar transiciones o comprobar una pantalla cuando no hay montaje de audio. Sigue tu tempo sin escuchar la sala.
Mic escucha una entrada disponible para el navegador. Es el montaje más rápido para un portátil cerca de los altavoces: concede permiso, elige la entrada y deja que LumaDeck oiga la sala. La contrapartida es que también oye conversaciones, reflexiones y todo lo que sucede alrededor.
Line es la ruta deliberada: lleva una salida de la mesa a una interfaz de audio y selecciona esa entrada en el navegador. El motor recibe el programa de forma más directa, con menos sala mezclada. Para el cableado y el sistema operativo, consulta la guía de retorno de audio.
El Master muestra BPM y mantiene TAP y el nudge −1/+1 a mano. Marca el tempo que conoces y corrige cuando el pulso necesite un pequeño ajuste. Los controles mantienen el criterio musical en quien toca el set.
Aquí SYNC significa alinear el movimiento visual con el tiempo musical. No sincroniza dos ordenadores por Wi-Fi ni copia un show a otro dispositivo. Elige la ruta de audio que encaja en la cabina, pruébala antes de abrir puertas y conserva el control de la respuesta visual.
Empieza por SYNC para aprender. Usa Mic cuando importa la rapidez. Usa Line cuando controlas la cabina y quieres una fuente más limpia. En todos los casos, mira el visual en vez de perseguir un número: la sala es la referencia final.
Abre LumaDeck, elige la entrada de tu montaje y mira cómo responde el Master.
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