← Todas las guías
Guía · La noche del bolo

Del portátil a la pantalla grande: manda tus visuales al proyector

17 julio 2026 · 5 min de lectura

Tienes tus clips cargados, el motor reacciona a la música y todo se ve de lujo… en tu portátil. Entre eso y el proyector hay un paso, y es justo el que nadie te explica en una cabina que no conoces y con la sesión a punto de empezar. Son dos minutos, y conviene saberlos antes de necesitarlos.

Read in English →

La idea: el show sale fuera, los controles se quedan contigo

Esto es todo el asunto. Un montaje de VJ tiene dos superficies: la que ve la sala y la que tocas tú. Si mandas tu única pantalla al proyector, el público se lleva tus botones y tú te quedas sin nada con lo que trabajar. Así que el plan es siempre el mismo: los visuales salen a la pantalla grande y la controladora se queda en tu portátil, delante de ti, donde puedes lanzar clips sin que la sala te lea los menús.

LumaDeck lo resuelve con una segunda ventana. Lo de abajo es cómo llevarla hasta allí.

Paso 1 — Enchufa el cable y dile al sistema que extienda

Conecta el portátil al proyector o a la tele por HDMI o USB-C. Tu sistema lo detecta solo, y entonces hará una de estas dos cosas:

Es un ajuste del sistema, no de LumaDeck: en Windows es Win+PExtender; en macOS, Ajustes del sistema → Pantallas y quitar Duplicar; en Linux depende de tu escritorio, pero está en la configuración de pantallas y la palabra es la misma. Acierta esto primero: todo lo demás depende de ello.

Paso 2 — Abre la ventana de visuales

En LumaDeck, pulsa ⧉ Dual screen. Se abre una ventana aparte con los visuales y nada más: sin paneles, sin botones, sin interfaz. Esa ventana es tu salida.

Ahora arrástrala al escritorio del proyector —el que acabas de extender— y suéltala. Tu portátil se queda la controladora; el proyector tiene el show.

Paso 3 — Lo que nadie adivina: doble clic para pantalla completa

La ventana de visuales se abre con su marco normal y, a primera vista, no hay nada que pulsar para que ocupe toda la pantalla. Sí lo hay: está escondido a propósito para que la sala no lo vea nunca.

Doble clic sobre la ventana de visuales

Aparece un botón ⛶ Fullscreen encima de los visuales. Púlsalo y la ventana se come el proyector entero. El botón se vuelve a esconder solo a los tres segundos, así que no se te queda pillado en pantalla a mitad de sesión. Para recuperarlo —por ejemplo, para salir— doble clic otra vez: pondrá ✕ Exit fullscreen. Con Esc también sales.

Y un detalle que importa más de lo que parece: el puntero del ratón desaparece solo a los dos segundos de dejar de moverlo, y vuelve en cuanto lo mueves. Ninguna flecha aparcada en medio de tu show toda la noche.

Si solo tienes una pantalla

¿Probando en casa, o una cabina donde el proyector es la única pantalla? Pulsa o la tecla F y LumaDeck se pone a pantalla completa ahí mismo. Con Esc vuelves. Es la forma más rápida de ver lo que vería la sala, aunque para un bolo de verdad lo que quieres es la segunda ventana: no se puede tocar lo que no se ve.

Qué sale de verdad por la pantalla

Al proyector llega el show y nada más: las escenas, tus clips, los FX y tu nombre si has puesto tu texto de marca —eso es parte de la imagen, no un adorno de la interfaz—. En tu portátil se queda todo lo que tocas: pads, faders, el panel de audio, el selector de escenas. La sala no te ve trabajar.

Un apunte honesto

En la versión gratuita, la salida lleva una pequeña marca de agua de LumaDeck en la esquina. Pro la quita. Todo lo demás de esta guía —la segunda ventana, el fullscreen, el cable— funciona exactamente igual en las dos.

La lista de dos minutos para una cabina que no conoces

  1. Cable enchufado. Sistema en Extender, no en Duplicar.
  2. ⧉ Dual screen → arrastra la ventana al proyector.
  3. Doble clic⛶ Fullscreen.
  4. Audio conectado (eso es la guía del retorno de audio) y a tocar.

Hazlo una vez en casa con cualquier pantalla y deja de ser algo en lo que pensar. Que es de lo que se trata: la noche del bolo deberías estar mirando a la sala, no a la configuración de pantallas.

Pruébalo antes de la noche en que lo necesites.

Abre LumaDeck, carga un clip y mándalo a una segunda pantalla. No hace falta registrarse.

Abrir LumaDeck